Se trata del procedimiento estético destinado a remodelar los labios, con el objetivo de reconstruirlos, aumentar o disminuir su volumen, dependiendo de las necesidades del paciente. En la mayoría de los casos, suele ser aplicada en pacientes que han sufrido un traumatismo o deformación en sus labios por enfermedades congénitas, con lo cual consiguen una mejoría estética de los labios.
En DOC Clinic Madrid, la queiloplastia se valora de forma personalizada, analizando la anatomía de los labios, la relación con la sonrisa, el equilibrio facial, el tipo de piel, los antecedentes de tratamientos previos y las expectativas del paciente. El objetivo no es modificar los labios de forma aislada, sino conseguir una boca más proporcionada y coherente con el conjunto facial.
Alcances de la cirugía facial
Cada vez es más frecuente que los pacientes acudan a las clínicas estéticas en busca de tratamientos y cirugías para mejorar el aspecto de sus rostros. El Lifting Facial, la Bichectomía, la Blefaroplastia, la Liposucción, la Queiloplastia y la Otoplastia son algunos de los procedimientos más solicitados.
En efecto, la Queiloplastia en Madrid es también llamada cirugía de labios, cuyo fin principal es corregir las imperfecciones en la boca, principalmente por la ausencia de forma o volumen.
Por ende, la Queiloplastia permite aumentar la anchura o el volumen del labio bien sea superior o inferior, modificando su forma y eliminando las imperfecciones. Por ejemplo, el aumento de labios cuando son muy delgados, uno de los procedimientos más frecuentes.
Por otro lado, la cirugía de labios en Madrid es ampliamente utilizada en la extracción de rellenos no reabsorbibles, tipo biopolímeros, que se han infiltrado en los labios para su aumento, pero que han generado deformación tras un rechazo de la sustancia.
La queiloplastia de aumento está indicada en pacientes con labios finos, poco definidos o con pérdida de volumen. Su objetivo es mejorar la presencia del labio y aportar una forma más armónica, evitando resultados exagerados o artificiales.
Según cada caso, el aumento puede plantearse mediante técnicas quirúrgicas o mediante procedimientos complementarios, siempre tras una valoración médica previa.
La queiloplastia de reducción se realiza cuando los labios tienen un volumen excesivo o desproporcionado respecto al rostro. En estos casos, la cirugía busca reducir el tamaño del labio y mejorar su equilibrio con el resto de facciones.
Es una técnica que requiere precisión, ya que el objetivo es conservar la funcionalidad, la expresión natural y una cicatriz lo más discreta posible.
La queiloplastia correctiva está indicada cuando existen asimetrías, cicatrices, secuelas de traumatismos, alteraciones congénitas o deformidades labiales. Su finalidad es reconstruir o mejorar la forma del labio, recuperando una apariencia más equilibrada.
Este tipo de cirugía debe adaptarse mucho a cada paciente, ya que no todos los casos presentan la misma alteración ni requieren el mismo abordaje.
En algunos pacientes, la queiloplastia puede estar indicada para corregir deformaciones provocadas por rellenos no reabsorbibles. Estas sustancias pueden generar irregularidades, inflamación, endurecimiento o una apariencia poco natural con el paso del tiempo.
La cirugía permite valorar la retirada parcial del material y mejorar la forma del labio, aunque cada caso debe estudiarse de manera individual para determinar el grado de corrección posible.
La queiloplastia puede estar indicada en pacientes que desean mejorar la forma de sus labios, corregir una alteración estética o reparar una deformidad previa. Puede ser adecuada para personas con labios muy finos, labios demasiado voluminosos, asimetrías, cicatrices visibles, secuelas de traumatismos o resultados insatisfactorios tras tratamientos anteriores.
También puede estar recomendada en pacientes que presentan alteraciones congénitas o cambios en la forma labial que afectan a la armonía facial. En cualquier caso, es imprescindible que el paciente se encuentre en buen estado de salud general o con sus patologías controladas antes de realizar la cirugía.
De 45 a 60 minutos
No requiere
Paciente sano o en control médico de sus patologías
La queiloplastia suele realizarse con anestesia local y no requiere hospitalización. La duración aproximada puede variar según la complejidad del caso, aunque normalmente se trata de una intervención breve.
Durante el procedimiento, el cirujano realiza las correcciones necesarias en la zona labial para modificar el volumen, mejorar la forma, corregir asimetrías o reparar alteraciones previas. Las incisiones se planifican de forma estratégica para que las cicatrices sean lo más discretas posible.
El abordaje puede cambiar según el tipo de queiloplastia que necesite cada paciente. No es lo mismo una reducción labial que una corrección de cicatriz, una reconstrucción o una cirugía para tratar deformaciones por rellenos permanentes.
Después de una queiloplastia es habitual presentar inflamación, sensibilidad o pequeñas molestias en la zona tratada durante los primeros días. Estos síntomas forman parte del proceso normal de recuperación y suelen controlarse con las indicaciones pautadas por el equipo médico.
Durante los primeros días se recomienda evitar esfuerzos, gestos bruscos con la boca, exposición solar directa, tabaco y alimentos muy calientes o que puedan irritar la zona. También es importante seguir las pautas de higiene y acudir a las revisiones indicadas.
Los puntos suelen retirarse aproximadamente a la semana, aunque la evolución puede variar según cada paciente y el tipo de cirugía realizada. El resultado empieza a apreciarse a medida que baja la inflamación, pero la forma definitiva se valora cuando los tejidos se han asentado por completo.
Los resultados de una queiloplastia buscan mejorar la forma, proporción y armonía de los labios sin perder naturalidad. La finalidad no es crear unos labios estándar, sino adaptar el resultado a la anatomía y a los rasgos faciales de cada paciente.
En los casos de corrección de deformidades, cicatrices o rellenos permanentes, el resultado dependerá del estado previo del tejido y de la complejidad del caso. Por eso, la valoración previa es clave para explicar qué puede corregirse y qué expectativas son realistas.

En DOC Clinic Madrid realizamos una valoración personalizada de cada paciente antes de indicar una queiloplastia. Analizamos la estructura labial, la proporción facial y los antecedentes estéticos o quirúrgicos para plantear un tratamiento adaptado a cada caso.
Si estás valorando una cirugía de labios en Madrid, puedes solicitar una consulta para estudiar tu caso, resolver dudas y conocer qué tipo de queiloplastia puede ser más adecuada para ti.
En general, se realizan tres tipos de queiloplastia, una primera para el aumento de labios finos o con pérdida de volumen, bien sea con la grasa obtenida de las Bolas de Bichat mediante la Bichectomía; o mediante el relleno con ácido hialurónico, sustancia ideal por sus propiedades de revitalizar, hidratar y rejuvenecer los labios de manera inmediata.
En segundo lugar, se encuentra la queiloplastia de reducción, un procedimiento poco frecuente y que es destinado a los pacientes con labios excesivamente desarrollados y poco armónicos con el resto de rasgos faciales. Y, por último, la queiloplastia correctiva, ideal para los pacientes que han sufrido alteraciones en los labios producidas traumatismos, quemaduras, o enfermedades congénitas, como el labio leporino.
En general, son candidatos a una Queiloplastia los pacientes con el siguiente perfil:
Que tengan labios finos y desean aumentar su volumen
Que tengan labios demasiado gruesos y desean reducirlos
Que padezcan de alteraciones congénitas o que han visto sus labios afectados por alguna enfermedad
Que se hayan realizado algún tratamiento anterior que resultó fallido
Requiere anestesia local y que tiene una duración de 60 minutos, aproximadamente.
imperceptibles.
Después de la Queiloplastia, los pacientes presentan hinchazón en los labios, un síntoma que puede variar de un paciente a otro, pero que es controlado mediante la aplicación local de hielo en las primeras horas postoperatorias. Los puntos se retiran después de una semana.
Las incisiones se planifican para que las cicatrices sean lo más discretas posible. La visibilidad final dependerá del tipo de cirugía, la cicatrización de cada paciente y los cuidados posteriores.
No. El ácido hialurónico es un tratamiento médico-estético no quirúrgico y reabsorbible, mientras que la queiloplastia es una cirugía de labios. La elección depende del objetivo del paciente, del estado del labio y de la valoración médica.
La recuperación inicial suele ser rápida, aunque puede haber inflamación durante los primeros días. El equipo médico indicará cuándo retomar la actividad habitual según la evolución de cada paciente.
En algunos casos sí puede mejorarse la forma del labio mediante cirugía, pero es necesario valorar previamente el tipo de deformidad, la cantidad de producto, el estado del tejido y las expectativas del paciente.