El lipofilling periocular, es un procedimiento estético que implica la recolección de grasa de una parte del cuerpo (generalmente abdomen, muslos o caderas) mediante liposucción y su posterior inyección en la región periocular, es decir, alrededor de los ojos.
Este procedimiento se realiza con el objetivo de corregir la pérdida de volumen, líneas finas, arrugas y ojeras alrededor de los ojos.
La zona de los ojos es una de las primeras regiones del rostro donde suelen aparecer los signos visibles del envejecimiento. La pérdida de volumen puede provocar cambios importantes en la expresión facial y transmitir una imagen de cansancio o envejecimiento prematuro.
El lipofilling periocular puede estar indicado para corregir:
El lipofilling periocular en Madrid ofrece múltiples ventajas para los pacientes que buscan rejuvenecer su mirada mediante una solución personalizada y biocompatible.
Entre los principales beneficios destacan:
Uno de los aspectos más valorados por los pacientes es que el tratamiento permite recuperar la frescura de la mirada sin modificar los rasgos faciales ni alterar la expresión natural del rostro.
El lipofilling periocular puede ser una excelente opción para personas que presentan pérdida de volumen alrededor de los ojos y desean mejorar el aspecto de la mirada mediante grasa propia.
Habitualmente este procedimiento puede estar indicado en pacientes que presentan:
La valoración médica personalizada es fundamental para determinar si el paciente dispone de suficiente grasa donante y si esta técnica es la más adecuada para alcanzar los resultados deseados.
30 minutos por sesión
No requiere
Paciente sano o en control médico de sus patologías
El procedimiento se planifica de forma individualizada para cada paciente. Antes de la intervención se realiza una evaluación detallada de la zona periocular y de las áreas corporales que pueden servir como zona donante.
La primera fase consiste en obtener una pequeña cantidad de grasa mediante una liposucción suave realizada habitualmente en zonas como el abdomen, los muslos o los flancos.
La cantidad de grasa necesaria suele ser reducida debido a las características de la región periocular.
Una vez extraída, la grasa se somete a un proceso de preparación y purificación para seleccionar las células con mejores condiciones para su posterior transferencia.
Este paso resulta fundamental para favorecer la integración del tejido y optimizar la calidad del resultado final.
Posteriormente, la grasa se infiltra cuidadosamente en las áreas previamente planificadas mediante cánulas específicas diseñadas para trabajar en zonas delicadas del rostro.
La distribución se realiza de forma precisa para restaurar el volumen perdido y conseguir una transición natural entre las diferentes estructuras faciales.
Tras el procedimiento se realizan controles periódicos para valorar la evolución de los tejidos y supervisar la integración de la grasa transferida.
La recuperación suele ser progresiva y generalmente bien tolerada por los pacientes.
Durante los primeros días es normal experimentar cierta inflamación en la zona tratada, así como pequeños hematomas que van desapareciendo gradualmente con el paso del tiempo.
También puede existir inflamación leve en la zona donante donde se obtuvo la grasa.
A medida que la inflamación disminuye, el paciente puede apreciar una mejora progresiva del contorno periocular y una apariencia más descansada de la mirada.
Seguir las recomendaciones médicas y acudir a las revisiones programadas permite favorecer una correcta recuperación y valorar la evolución del tratamiento.
Los resultados del lipofilling periocular se desarrollan de forma progresiva durante las semanas y meses posteriores a la intervención.
Tras la integración de la grasa transferida, la zona tratada adquiere una apariencia más uniforme y equilibrada. Las ojeras hundidas pueden suavizarse y la transición entre el párpado inferior y la mejilla suele resultar más armónica.
Además de aportar volumen, la grasa autóloga puede contribuir a mejorar la calidad de los tejidos y proporcionar un aspecto más rejuvenecido a la mirada.
Uno de los principales beneficios de esta técnica es la naturalidad de los resultados, ya que se utiliza tejido procedente del propio paciente y adaptado a sus características faciales.
Una de las preguntas más frecuentes durante la consulta es la diferencia entre el lipofilling periocular y los rellenos con ácido hialurónico.
El ácido hialurónico es un material de relleno reabsorbible que permite aportar volumen temporalmente en determinadas zonas del rostro. Se trata de una alternativa mínimamente invasiva que puede resultar adecuada en algunos pacientes.
Por su parte, el lipofilling periocular utiliza grasa propia del paciente para restaurar volumen. Esto permite trabajar con tejido autólogo y conseguir resultados más estables en determinados casos.
La elección entre una técnica u otra dependerá de factores como la anatomía facial, el grado de pérdida de volumen, las características de las ojeras y los objetivos del tratamiento.
Durante la valoración médica se estudia cada caso para recomendar la opción más adecuada.
El precio del lipofilling periocular en Madrid puede variar en función de diferentes factores relacionados con las necesidades específicas de cada paciente.
Entre los aspectos que pueden influir en el presupuesto se encuentran:
Por este motivo, es recomendable realizar una consulta personalizada donde el especialista pueda valorar el caso de forma detallada y elaborar un plan de tratamiento adaptado a cada situación.
En DOC Clinic realizamos cada procedimiento mediante una planificación individualizada orientada a conseguir resultados naturales y equilibrados.
Nuestro equipo estudia cuidadosamente las características anatómicas de cada paciente para diseñar un tratamiento adaptado a sus necesidades y objetivos estéticos.
La combinación de experiencia médica, diagnóstico personalizado y seguimiento postoperatorio permite ofrecer una atención integral durante todas las fases del proceso.
El objetivo es rejuvenecer la mirada respetando siempre la expresión natural y la armonía facial de cada persona.






Se recomienda en casos donde hay pérdida de volumen alrededor de los ojos, arrugas finas, ojeras pronunciadas y otros signos de envejecimiento.
El procedimiento generalmente consta de dos fases: la liposucción para recolectar grasa y la inyección de esa grasa en la región periocular. La grasa purificada se inyecta cuidadosamente para lograr resultados naturales.
La duración del procedimiento puede variar, pero generalmente dura menos de una hora. La recuperación puede llevar unos días, con hinchazón y moretones temporales alrededor de los ojos.
Puede ayudar a corregir ojeras relacionadas con la pérdida de volumen y el hundimiento de la zona periocular. La indicación dependerá de las características específicas de cada paciente.
Una parte de la grasa puede reabsorberse durante el proceso de integración, mientras que otra parte permanece estable a largo plazo.
Sí. En determinados pacientes puede combinarse con otros procedimientos de rejuvenecimiento facial, como la blefaroplastia, para conseguir resultados más completos.